Untitled Document
Última actualización: Nov 22, 2017

En el nombre de Dios ¡Basta ya! de represión, clama Presidente del Episcopado venezolano

Increase font size Decrease font size

El Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Mons. Diego Padrón, exigió al gobierno de Nicolás Maduro poner fin a la represión de las protestas en todo el país, que ha generado la muerte de al menos 43 personas, el último ha sido un adolescente de 15 años. Mons. Padrón hizo este llamado durante la apertura de la 43° Asamblea Extraordinaria. “El carácter extraordinario de la presente Asamblea, motivada por la necesidad de escuchar la voz de Dios y discernir su voluntad en medio de las actuales circunstancias del país, pone de relieve, por una parte, la extrema gravedad de la situación y, por otra, los desafíos que ella nos plantea a los obispos”, señaló. En su discurso, el Prelado afirmó que los obispos venezolanos “denunciamos el dúo fatídico ‘represión–muerte’ que nos ha vuelto dolorosa y triste la cotidianidad nacional”, y “reiteramos un ‘no’ rotundo a las muertes violentas fruto maligno del desprecio a la vida, del odio de Caín hacia Abel y del rechazo del mandamiento divino. ¡No matarás!”. Por ello “en nombre de Dios, repetimos ‘Basta YA’, porque la muerte de nuestros jóvenes en búsqueda de futuro y libertad no son muertes naturales sino provocadas e injustas. ¡Son asesinatos de los hermanos menores!”. “La represión es en el fondo una señal de debilidad y desconfianza en los métodos democráticos, negación del humanismo del derecho intento de socavar la convivencia humana y confesión de impotencia para gobernar”, expresó. Mons. Padrón recordó que los obispos, como ciudadanos venezolanos, tienen “el derecho y el deber cívico y moral de intervenir en todos los asuntos concernientes a la nación, sin otras limitaciones que las señaladas por la ética y las leyes”. “Somos responsablemente imparciales, pero de ninguna manera neutrales”, señaló el Prelado, que reafirmó la comunión de los obispos con el Papa Francisco y la unidad del Episcopado. Advirtió que los obispos se sienten interpelados por los “innumerables signos de muerte presentes en el discurso oficialista amenazador, los gestos agresivos, la imagen militarista, la mentalidad de dominio y conquista, los actos de prepotencia, la conducta arbitraria, las progresivas restricciones a la libertad”, la corrupción, la ruina económica, “el descalabro de la educación, la impunidad frente al crimen” y la “fuga de los ciudadanos y familias”. La situación de Venezuela, ocasionada por el “actual sistema político gobernante es razonablemente injustificable, éticamente ilegítimo y moralmente intolerable”, advirtió. “No es este un juicio jurídico ni político sino moral y espiritual”, expresó el Obispo, que pidió “una sincera conversión de las mentes y de los corazones que dé frutos de renovación, justicia y reconciliación”. “Es la hora de un examen de conciencia, de una insurgencia espiritual y moral de los líderes y de los ciudadanos que promuevan desde el interior de las personas un cambio radical de la situación del país. La legítima protesta en la calle ha de ser pacífica y respetuosa de las personas y propiedades, y una señal de resistencia ética y civil”, señaló. El Presidente de la CEV recordó que en la reciente asamblea del CELAM realizada en El Salvador, las 22 Conferencias episcopales presentes emitieron “un pronunciamiento sobre la situación de Venezuela en apoyo y solidaridad con nuestro pueblo e Iglesia”. En el texto, los obispos del continente expresaron su preocupación por “el sufrimiento que ha tocado al pueblo venezolano, hasta llegar a padecer una auténtica crisis humanitaria”. Por ello, convocaron a las diócesis de América Latina y El Caribe “a poner en marcha iniciativas de caridad con los hermanos venezolanos” y acoger fraternalmente a los migrantes de Venezuela. Además, “hacemos un llamado a las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria para que dirijan su acción y recursos de manera prioritaria hacia Venezuela”. Mons. Padrón culminó su discurso citando el comunicado de la Presidencia de la CEV del 17 de diciembre de 2016 que invita “a todos los dirigentes políticos, económicos y sociales, de cualquier signo y color, a ponerse del lado del pueblo y a buscar, en sintonía con el mismo, soluciones que beneficien a todos. No es momento para darle la espalda o para hacer oídos sordos a sus clamores”. “Al Gobierno nacional, en todas sus instancias, particularmente a El Ejecutivo, le pedimos que de verdad escuchen los clamores de la gente y resuelvan los gravísimos problemas que han provocado con medidas improvisadas y nocivas y medidas”, concluyó. Por su parte, este miércoles el Consejo de Seguridad de la ONU discutió a puerta cerrada la crisis venezolana a pedido de Estados Unidos. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, afirmó este miércoles desde Francia que "Venezuela es para mí una gran preocupación", tanto por la crisis política como por las "gravísimas dificultades económicas y sociales". Indicó que está en contacto con varios mediadores para lograr una salida a la crisis.

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

LAS MÁS LEÍDAS